Si hace unos días escribía unas líneas sobre Irena Sendler, hoy quiero escribir sobre Mercè Sala, quien hace 2 semanas murió con sólo 65 años de edad. Escribir y dedicarle un dibujo como hice con Irena. Al contrario que Irena, Mercè fue una mujer muy activa públicamente. Conocida por ser la primera mujer presidenta de Renfe, su carrera sin embargo fue muchísimo más que eso. Pero aquí no quiero centrarme en sus méritos políticos, sino en su calidad como líder y mujer al mismo tiempo. Por eso he dibujado a Mercè centrándome en sus ojos, inquietos y positivos al mismo tiempo. Mercè parecía siempre mirar a un futuro que quería ayudar a construir, y eso es lo que he intentado plasmar en mi obra.Se me educó para pensar que, aunque quedaba mucho por hacer, las mujeres tenían los mismos derechos que los hombres y podían acceder a cualquier puesto que en el pasado tan sólo desempeñaban hombres. He tenido que darme cuenta a base de años de carrera profesional que aunque se ha avanzado mucho, en los órganos de dirección de las empresas las mujeres son todavía las menos. Quizás sea porque me he movido en el mundo de las tecnologías de la información, un mundo predominantemente masculino, pero la verdad es que todavía es muy difícil encontrar a mujeres ejerciendo puestos directivos, liderando equipos o simplemente al cargo de proyectos importantes. Por eso mujeres como Mercè han sido tan importantes para crear una cultura de la igualdad. Me gusta definir como cultura de la igualdad a una situación en la cual el sexo de un directivo no sea motivo de admiración, cuando hayamos asimilado que ser hombre o mujer no es un factor discriminante a la hora de elegir quién desarrollará un puesto de responsabilidad.
Yo nunca la conocí, pero sí he escuchado testimonios de gente que lo ha hecho, en primera persona. No hace mucho, durante un curso de edición y creación literaria al que asistía, tuvimos como ponente a un escritor joven que hasta hacía poco trabajaba en ocasiones de “negro literario”. Comentó que una de las pocas ventajas de ser “negro” era el tipo de gente con la que se podía relacionar para ejercer esta tarea: Ellos aportaban los conocimientos y el mensaje, y el joven escritor, el oficio literario. Pues bien, cuando en el turno de preguntas alguien le preguntó qué personajes le habían impresionado más, el escritor respondió sin dudarlo que Mercè Sala. Por su capacidad de liderazgo y de transmitir sus conocimientos. El padre de un amigo, que trabajaba para TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) cuando ella los dirigía, me contó que la llamaban “la dama de hierro”, y que era admirada entre los trabajadores. Espero haber plasmado su mirada inquisitiva y optimista en mi dibujo. Siento no haberte conocido, Mercè.
