Thursday, 5 June 2008

Mercè Sala

Si hace unos días escribía unas líneas sobre Irena Sendler, hoy quiero escribir sobre Mercè Sala, quien hace 2 semanas murió con sólo 65 años de edad. Escribir y dedicarle un dibujo como hice con Irena. Al contrario que Irena, Mercè fue una mujer muy activa públicamente. Conocida por ser la primera mujer presidenta de Renfe, su carrera sin embargo fue muchísimo más que eso. Pero aquí no quiero centrarme en sus méritos políticos, sino en su calidad como líder y mujer al mismo tiempo. Por eso he dibujado a Mercè centrándome en sus ojos, inquietos y positivos al mismo tiempo. Mercè parecía siempre mirar a un futuro que quería ayudar a construir, y eso es lo que he intentado plasmar en mi obra.

Se me educó para pensar que, aunque quedaba mucho por hacer, las mujeres tenían los mismos derechos que los hombres y podían acceder a cualquier puesto que en el pasado tan sólo desempeñaban hombres. He tenido que darme cuenta a base de años de carrera profesional que aunque se ha avanzado mucho, en los órganos de dirección de las empresas las mujeres son todavía las menos. Quizás sea porque me he movido en el mundo de las tecnologías de la información, un mundo predominantemente masculino, pero la verdad es que todavía es muy difícil encontrar a mujeres ejerciendo puestos directivos, liderando equipos o simplemente al cargo de proyectos importantes. Por eso mujeres como Mercè han sido tan importantes para crear una cultura de la igualdad. Me gusta definir como cultura de la igualdad a una situación en la cual el sexo de un directivo no sea motivo de admiración, cuando hayamos asimilado que ser hombre o mujer no es un factor discriminante a la hora de elegir quién desarrollará un puesto de responsabilidad.

Yo nunca la conocí, pero sí he escuchado testimonios de gente que lo ha hecho, en primera persona. No hace mucho, durante un curso de edición y creación literaria al que asistía, tuvimos como ponente a un escritor joven que hasta hacía poco trabajaba en ocasiones de “negro literario”. Comentó que una de las pocas ventajas de ser “negro” era el tipo de gente con la que se podía relacionar para ejercer esta tarea: Ellos aportaban los conocimientos y el mensaje, y el joven escritor, el oficio literario. Pues bien, cuando en el turno de preguntas alguien le preguntó qué personajes le habían impresionado más, el escritor respondió sin dudarlo que Mercè Sala. Por su capacidad de liderazgo y de transmitir sus conocimientos. El padre de un amigo, que trabajaba para TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona) cuando ella los dirigía, me contó que la llamaban “la dama de hierro”, y que era admirada entre los trabajadores. Espero haber plasmado su mirada inquisitiva y optimista en mi dibujo. Siento no haberte conocido, Mercè.

5 comments:

Anonymous said...

bueno te voy a romper el tópico, donde trabajo la directora es mujer y la consellera de salut todo sabemos quien es, si que es cierto que por mi andadura profesional, almacenes, etc antes de llegar donde estoy, se contrataban mujeres para pagarles menos, en mi opinión pienso que la información, legislatura, criterios en materia de igualdad, prevención, etc son conocidas y aplicadas en las grandes empresas, mientras que en la pequeña-mediana ocurre lo contrario. Pasa un poco como con las personas, a más nivel como decirlo económico-social, más información y conocimientos de todo en general se tiene y claro, más oportunidades.
Me a gustado la mirada de esta mujer.
Un saludo :)
Vin

taro said...

Coincido con la opinión de Vin. Yo he trabajo en empresa pequeña y en multinacionales, y curiosamente en la pequeña ni rastro de mujeres. Además los jefes solían ser del tipo "mando y ordeno", mientras que en la multinacional (además extranjera), había algunas chicas con puestos de importancia. A lo mejor también influia que la empresa era americana....

afernandez78 said...

Me gusta el dibujo, has captado muy bien la expresión de esta mujer. Ademas es bonito ver que has elegido para dibujar una imagen de ella sonriendo. Me infunde optimismo de cara al futuro - y eso que yo soy un poco pesimista...

Anonymous said...

Yo era joven cuando Mercè Sala se puso al frente de TMB, mi padre trabajaba en esta empresa y recuerdo sus comentarios de que era una epoca muy dificil. Eran tiempos en que las mujeres muy raramente accedian a puestos de responsabilidad, y menos en un entorno tan homofobo, para que irnos con rodeos, como TMB, en el cual, al principio de su mandato todo eran comentarios despectivos, sino insultantes por parte de un entorno reacio a aceptar que una mujer les diera orden.

Pero el tiempo pone a todos en su sitio, y pese a una coyuntura dificil y un entorno desfavorable, Mercè Sala logró una serie de avances que ninguna persona creia, e incluso tras su marcha a RENFE, se le echó en falta su saber hacer y espiritu de lucha.

Para acabar, recordar que entonces la llamaban "la dama de hierro", en comparación a Margaret Tatcher, que ejercia el poder en la Inglaterra de los ´80, lo que al principio era una comparación "bufona", fué después un halago hacia su figura.

Creo que a todas las personas se nos tiene que valorar por lo que hacemos, no por nuestro DNI o género humano.

Paco

unamuna said...

Un bloc muy xulo. Tienes talento!
Te seguire leyendo

Unamuna